NONNA MARGOT
Sobre mí
Desde muy pequeña soñaba con tener mi propia tienda. Me encantaba imaginarla, colocar cada cosa en su sitio, preparar pequeños escaparates y jugar a atender a quien entraba. Sin saberlo, creo que Nonna Margot empezó a existir mucho antes de tener un nombre.
Nonna Margot nació del amor y del profundo respeto que siento por las mujeres más importantes de mi vida: mis abuelas y mi madre. Siempre quise encontrar una forma especial de honrarlas y llevar conmigo todo aquello que me habían transmitido.
Mi abuela paterna, Margarita, solía decir que le habría encantado que la llamaran Margot. Años después, ese pequeño deseo suyo encontró su lugar. Lo uní a Nonna —abuela en italiano— y así nació el nombre de este proyecto, tan ligado a mis recuerdos y a mi historia.
Con el tiempo, aquel sueño de tener una tienda se convirtió en algo mucho más concreto: un espacio donde crear piezas que no fueran simplemente bonitas, sino que despertaran sensaciones y transformaran pequeños momentos cotidianos.
Trabajo principalmente con ceras naturales y creo cada pieza artesanalmente, desde velas aromáticas hasta flores, formas botánicas y pequeñas creaciones que muchas veces nacen directamente de una idea, un aroma, un paisaje o un recuerdo. Me gusta trabajar con materiales nobles, incorporar elementos naturales siempre que la pieza lo permite y encontrar inspiración en las flores, el Mediterráneo, la tierra y las formas imperfectas de la naturaleza.
Los aromas también han formado parte de mi vida durante muchos años. Después de trabajar seis años en este sector, aprendí hasta qué punto un olor puede llevarnos a un lugar, despertar un recuerdo o cambiar por completo la sensación de un espacio. Esa conexión sigue siendo una de mis principales fuentes de inspiración.
En Nonna Margot intento elegir materiales y procesos de manera consciente, dando prioridad a lo artesanal, a las ceras de origen vegetal o natural y a una forma de crear alejada de la producción en serie.
Hoy Nonna Margot reúne todo aquello en lo que creo: artesanía, naturaleza, belleza, autenticidad y el valor de las cosas hechas sin prisa y con intención.
Y quizá, en el fondo, sigo haciendo lo mismo que cuando era pequeña: imaginando mi tienda, colocando cada pieza en su lugar y esperando que, al otro lado, alguien encuentre algo que le haga sentir un poquito especial.